View Full Version : Tu Rincon Literario
Asi como dice el titulo,dejo este tema para que todos aquellos que se expresen mediante la literatura y sientan deseos de compartirla,puedan postearla aqui.
Aca dejo un escrito mio que hize hace un tiempo.(Si alguno,de maravillosa casualidad esta interesado en leer mas,visite www.misescritos.com.ar :o)
"Naranjos en invierno"
Aun recuerdo el aroma de mi primer victima.Me ha quedado inpregnado en la piel,venciendo el largo tiempo en el cual me he sumido.Es tan dulce y cegador que casi no lo puedo describir...como mil rosas y jazmines en una orgia frenetica que emanan el perfume mas delicioso que existe sobre la tierra...como la carne mas jugoza y deliciosa que he probado cuando aun era uno de vosotros,suculenta y humeante que grita por ser devorada.
No lo puedo afirmar con certeza,pero calculo que rondaba la edad de unos 10 o 9 años.Me lo decia la inocencia de sus ojos cuando me entregaba su sangre y su alma casi en contra de su voluntad.Tenia el cabello rizado,le llegaba hasta la frente y mostraba unos enormes y marrones ojos,casi rojizos,imitando los atardeceres mas hermosos de la Toscana que me vio crecer.
Lo encontre llorando bajo un arbol de naranjos,sucio y con los ropajes hecho giñapos,que aunque su ropa delataba que era un plebello,la hermosura de sus faciones juraban a gritos ser parte de alguna pintura angelical de la epoca.Era de noche y hacia demasiado frio como para que una criatura no sucumba,por eso decidi acogerlo con mi capa de piel.Inmediatamente cuando me sente a su lado sin decir palabra,el niño dejo de temblar,pero cedio el paso a las lagrimas que empezaron a caer sobre su rostro silenciosamente,como agua bendita,limpiando sus rosados y tibios pomulos de todo polvo y mugre que estos contenian.Inmediatamente me di cuenta porque lo hacia.El sabia lo que yo era y sabia lo que el era para mi.Conocia el destino de ambos.-No llores,le dije pasivamente,-no sentiras dolor.Acto seguido,limpio su rostro y lentamente estiro sus brazos hacia mi,clamando desesperadamente un gesto de cariño...necesitaba sentir amor aunque sea una vez en su corta vida.-No temas,le susurre mientras sentia latir su corazon contra mi pecho mientras lo abrazaba;este latia tan rapido que,aunque mi frio y apagado corazon sentia lastima por aquel desamparado,deseaba arrancarselo del pecho y lamer hasta la ultima gota de sangre que en el habia.Fue entonces cuando senti el aroma de sus rizos,de su carne,de su piel...sentir sus labios mezquinos apretujados contra mi hombro izquierdo,mientras mojaba mis caros ropajes con sus lagrimas infantiles,solo me hacia desearlo mas y mas.Tenia que parar con el sufrimiento de ambos.Mientras el lloriqueo de mi presa se hacia mas fuerte conforme pasaban los segundos,mi deseo llego a su tope y clave mis colmillos sobre su cuello,que parecia tan fino como la porcelana.Este solto un gemido y en medio de una oleada de gozo,pude sentir como sus manitas apretaban mis brazos con sus ultimas fuerzas...el placer que senti fue tal,que vivencie cada gota de sangre que corria ahora por mi cuerpo dandome un calor infernal,sentia como los torrentes de sangre secaban en mi victima para hacerme sentir meramente humano por unos instantes...era un frenezi que yo ya no podia parar,solo me percataba del aroma del niño y de sus rizos sobre mi frente.Antes de que su corazon deje de latir,y pese a mis deseos de seguir bebiendo,retire el cuerpo del niño lentamente,cual madre que deja a su retoño sobre la cuna.
Cuando este yacia palido sobre la hierba,vi el reflejo del firmamento sobre el mortecino atardecer en sus ojos,era un espectaculo digno de ver.No podia dejar de mirarlo.Era la primera vez que cometia un acto tan atroz,pero a la vez vi en la muerte de mi victima una belleza incalculable por el ojo humano.
Solo dejo de llorar, y lentamente fue alzado por los brazos de la muerte para llevarlo hacia la eternidad.El habia acabado con mi sed,mi sufrimiento y yo habia acabado con el suyo.
Cada tanto,cuando sopla la brisa de la noche de invierno,como aquel invierno,siento su aroma y hasta me parece ver en la lejania del cielo desnudo,la mirada perdida de aquel niño que encontro la muerte mas compasiva y dulce que nadie haya conocido.
:yik:
Evan C. me dejas absolutamente boquiabierto. Esto es tremebundo para mi humilde corazón. Aumentado aún más por el sentimento paterno que tengo y me hace sentir mi pequeña hija.
Vade retro! Atrás bellaco! Deberás enfrentarte conmigo en tan maña y arpía atrocidad!
Si sólo tienes esos colmillos para defenderte, serás un pobre adversario para esta espada que ahora ciño en mi diestra mano. No veras otro atardecer, ni siquiera gozarás de un momento más de vida. Pues atravaseré el aire con mi hoja afilada para cercenar esa sonrisa maléfica de tus labios. Fiussssss Zaaaaaaaaaaassssssssss :D:cln::jmp:
LOL Pero Evan C. !!!!!:yik::cool: ayer cuando empezé a leer el escrito me pareció algo muy tierno y así su título lo planteaba tan siquiera.
Pero el resultado es escalofriante. Me atemoriza sólo pensarlo. Será que con los años me he vuelto muy miedica.
El aspecto literario me encanta. Sabes imprimir al relato un muy buen ritmo, pero el argumento, no va conmigo, lo siento.
Si un día eres padre, sabrás de qué te hablo. Aparece un instinto en tí absolutamente poderoso en favor de la infancia.
Bueno, si eres un vampiro, pues entonces supongo que no :p
Es muy bueno, tienes más cosas, digamos, mas "normalitas"????
Yo también escribía alguna cosa. aunque no sé ni dónde paran. Haré un chequeo a ver si encuentro algo por ahí y miraré si es digno de postearse.
Felicidades narrativamente hablando. Argumento -1 :ton::D;):)
Jaja no te asustes,que si soy algo vampiro pero amo la vida y espero algun dia tener mis hijos :o
Lo que pasa es que nunca podria escribir al estilo de felices para siempre jaja.
Aqui dejo un poema un tanto menos gotico,pero siguiendo la linea original.
Por supuesto,Muchisimas gracias Tampi por haberte tomado el tiempo para leer y comentar,me hace sentir muy bien :hug:
"El veneno en la brisa"
Mi añejada sonrisa
Entre tanto recitar
Ya no es una caricia
Por tus pesadillas susurrar
Que las penas que te agobian
A la discordia en tu razon
Extiganse de ese cuerpo
E impere tu corazon
Sol naciente,mi esperanza
Tono sepia de mi amor
Por la anticuada manera
De expresar mi devocion
El nectar de tus ojos
Bajo la espesura del mar
Es veneno en mi sangre
Por tu infame delirar
Y la espesura de la brisa
Que encantada bajara
Cortara todo silencio
Que en mi boca habitara
Este me gusta mucho más Evan C. Bueno, me gusta más el primero pero si se tratase de otra historia ;) Componer versos no es nada fácil.
LLevo un rato buscando algunas cosas mías y lo que he encontrado es narrativa muy personal y que estropearía el hilo.
Sin embargo, quiero poner un texto de Mario Benedetti (http://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Benedetti), que siempre me ha gustado muchísimo, pues se trata de una declaración de amor realmente curiosa en su forma de ser relatada.
Hagamos un trato (Mario Benedetti)
Compañera
usted sabe
que puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo
si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo
si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
Precioso Tampi,me encanto :)
Sí? :)
A mí siempre me ha gustado muchísimo. Empezé a leer a Mario Benedetti hace algún tiempo porque alguien me lo aconsejó y cuando leí este verso. me quedé fascinado por él.
Entonces me compré muchos libros suyos :D:D
Sigue siendo mi preferido :)
Genial :)
Yo AMO a mi mentor Edgar Allan Poe(sobretodo a su poema Annabel Lee),tanto como a Bram Stoker y Anne Rice.He leido tambien de Mary Shelly(no se si escribi bien su apellido)Frankenstein,pero realmente no me ha llamado la atencion a pesar de que es considerada una de las primeras novelas Góticas.
Edgar Allan Poe?
La frase que llevo escrita en mi "signature" es de Poe. Pero lo descubrí en el foro gracias a alguien a quien le gusta los ambientes góticos tambien.
Ja!,que curioso...no lo habia notado :)
Lara avanzaba cuidadosamente entre aquella marabunta de plantas.
Esa vorágine selvática que podía encoger el corazón de cualquier urbanita. Parecía que las ramas, los árboles, y toda aquella lujuriosa frondosidad quería atraparla.
Pero ella se desplazaba con presteza, apenas sin rozar la vegetación. Parecía un felino notando en su vello el roce de cualquier hoja, y contorneando su cuerpo para avanzar más ligera y rápidamente.
Entre las sombras de la vegetación y los escasos rayos de luz que el techo de aquella fantástica selva dejaba pasar, la figura de nuestra heroína, entre saltos y grandes zancadas, o pasos diminutos para encontrar solamente barro bajo sus pies, parecían una figura de la danza contemporánea. Una silueta en una discoteca moviéndose desenfrenada y rítmicamente. Un respirar profundo y acompasado con los movimientos.
Los animales que llegaban a verla, se quedaban perplejos al contemplar que alguien que se movía solamente con dos extremidades, pudiera hacerlo tan perfectamente.
Allí a lo lejos la penumbra se volvía luz. Los varios kilómetros que cubrían aquella selva habían sido una ligera marcha para Lara Croft.
Nadie diría que ella tuviera una casa. Su casa era la Tierra.
Los últimos árboles sirvieron para que Lara aminorase su paso y agudizase su oído.
Patosos pasos y ruido metálico le alertaron. También había un inconfundible olor animal en el ambiente, en el claro.
La estaban esperando.
Varios hombres, tres, quizás cuatro y alguna hedionda fiera con sarnoso apetito. Su aliento cruzaba todo el claro para llegar a su exquisito olfato.
Casi se detuvo.
Con un rápido vistazo oteó a dos de sus contrincantes. Midió la distancia, y con un impulso sorprendente alcanzó de una zancada una rama gruesa que sobresalía hacia el centro de aquella plazuela.
Sin hacer ruido, confundiéndose con la brisa que se movía en el lugar.
Su segundo salto, ya sobre la gruesa rama fue portentoso. Espectacular, sobresaliente.
Consiguió adentrarse casi 13 metros en el interior del claro del bosque, en la entrada de la antigua tumba.
Sus armas estaban ya en ese momento firmemente sujetas por dos bellas y femeninas manos, pero dignas de una gimnasta de barra.
Apuntaban al tercer hombre, aquel que no había visto primero pero había oído. Ahora lo tenía en el punto de mira.
Una certera bala en su frente bastó para acabar con él.
El segundo disparo se lo llevo una pantera que acompañaba, sujeta por una cadena, a la primera víctima. También la muerte le entró en la frente.
El tercer disparo que se escuchó en la selva atravesó el pecho del segundo hombre en distancia. Estaba apoyado en un muro. Y allí se quedó. Sólo un movimiento de sus brazos sin fuerza, delató que aquel tampoco iba a moverse ya nunca más por sí mismo.
El mercenario más cercano a Lara, todavía estaba recobrando la vista hacia nuestra salvaje amiga que se movía en el aire hacia él.
No tuvo tiempo tan siquiera después de los tres primeros disparos de apuntar a Lara.
Una patada en su sien hizo que su cuello crujiera como una varilla de madera.
Lara estaba ahora en el suelo con las piernas encogidas, dispuesta a otro movimiento si hiciese falta. Pero no hizo falta.
Allí ya no había ninguna amenaza.
Sólo la entrada de la intrincada y oscura tumba la esperaban.
:cln:
Tampi, muy buena descipción, me gusta mucho tu manejo de metáforas y la forma de describir las situaciones, sobre todo la primer parte, antes de que se encuentre con los pobres y desaforyunados muchachos :D
:tmb:
Las nubes comenzaron a moverse rápidamente.
El cielo aborregado por nubes blancas dejó paso a un plomizo techo que cubría todo lo que la vista alcanzaba.
La comida de Lara había servido para que la humedad y la lluvia se abriesen paso en el cielo.
Las primeras gotas tocaron la espalda todavía sudorosa de Lara.
Recogió el cuchillo clavado en tierra y se lo enfundó en el cincho con un suave ademán.
Levantó la cara hacia el cielo y cerró los ojos, dulcemente, mientras las gotas de lluvia, ahora más cuantiosas, resbalaban por todo su cuerpo. Desde la frente, pasando por sus mejillas y su esbelto cuello, hasta sus piernas.
Los hombros, el pecho, los brazos, el pelo.
Todo su cuerpo gozó del frescor de la lluvia durante un instante. El angustioso calor de la selva se disipaba ahora con la limpia lluvia.
Lara volvió en sí de su corto éxtasis.
La mirada profunda, el ceño fruncido. Los ojos en su siguiente reto.
Toda la estructura de la entrada a la tumba estaba repleta de símbolos. Todo marcaba direcciones discordantes y sin sentido.
Lara alzó la vista entornando los párpados para que sus pestañas parasen la lluvia que ahora se convertía en una tromba de agua desenfrenada.
En su salto al entrar en el claro, pudo ver una cornisa que recorría todo el recinto hasta la parte más alta de las ruinas.
Allí se dirigió.
Con un pequeño impulso se agarró al saliente de piedra desgastada y chorreante y comenzó a avanzar por toda la fachada de la estructura.
En unos cuantos saltos y brazadas se acercó hasta un saliente que permitía ver una grieta entre las piedras, de forma triangular.
No medía más de dos palmos por tres. Pero era suficiente para dejar pasar el estilizado cuerpo de Lara, si se dejaba caer en él, con la suficiente destreza y verticalidad para no rasgarse toda la piel.
Midió la distancia, apoyó un pie para darse mejor impulso y saltó hacia el estrecho agujero.
Fiasassssch.
La mochila rozó la piedra, pero Lara, intacta, estaba dentro de la tumba.
La oscuridad se cernió sobre ella. La luz plomiza que entraba por la rendija era escasa hasta para los ojos de Lara. Apenas veía a tres o cuatro metros de distancia.
Chyuvvbbmbbbbbbbbbbb.....
La luz de su linterna en la correa de la mochila era absolutamente práctica para estas circunstancias.
El olor a humedad y a podredumbre invadía sus pulmones. Algo rancio y muerto se olía en el ambiente.
Todo estaba cubierto por una fina capa de tiempo. Tiempo pegado a las paredes, al suelo, a los rincones.
Aquello estaba anclado en el pasado. Había permanecido únicamente a la vista de insectos y roedores o reptiles.
El agua también tenía presencia en la sala que ahora iluminaba la linterna de Lara.
Sonidos de gotas y correr de agua entre piedras, indicaban que toda aquella oscuridad tenía un camino hacia abajo. Hacia lo desconocido.
Hacia el inframundo.....
:cln:
Recorrió toda la sala esperando encontrar ayuda en las innumerables figuras y símbolos que decoraban las paredes.
Todo era fantasmagórico.
Aquellas enormes caras, con ojos saltones mirándola. Símbolos rectilíneos o endiabladamente retorcidos se combinaban en grandes estructuras en relieve por toda la superficie. No quedaba una piedra lisa. Todas estaban,..., todas habían sido talladas por manos de gente inducida por extraños brebajes o aromas para, en plena mística, dar una cabida a lo desconocido.
Entre la humedad y viscosidad del lugar, la luz de la pequeña linterna y los relampagueantes rayos que iluminaban esporádicamente la habitación, todo aquello parecía cobrar vida.
El viento emitía susurros entre las rocas y grietas. Las caras parecían aullar por la infamia de la presente visita.
El agua acompañaba con su rumor aquel espectáculo burlesco.
Lara avanzaba hacia la oscuridad. Allí donde su vista no alcanzaba, allí estaba el camino.
Pero las caras de ojos saltones y bocas con muecas aterradoras la seguían en su ruta.
El andar era titubeante ahora. Sabía que de vez en cuando pisaba materia orgánica. Sus oídos así se lo comunicaban.
Había chasquidos de caparazones de insectos bajo sus botas, un correr de mil patas a su alrededor.
La linterna perdía potencia, y toda aquella muerte en vida pegada en las paredes se acercaba a sus sentidos.
La encogían el ánimo.
El silbido del viento mecía también su pelo ligeramente y esto hacía que recordase que todo aquello no era más que producto de su imaginación.
Acercó su mano para tocar el relieve de toda esa gran figura que sobresalía más que ninguna otra de entre las paredes del cada vez más angosto pasillo.
La cara la seguía en sus gestos. Con esa larga lengua fuera, su forma cuadrada y los ojos prominentes.
El tronar de fondo. Parecía quererle advertir del sacrilegio que cometía adentrándose en la angosta caverna y tocando aquella sobresaliente figura.
La cara no estaba hecha de una sola pieza. Tenía alrededor de sus formas oscuras, profundas grietas que indicaban la presencia de partes móviles.
Lara colocó entonces su otra mano también sobre la efigie y comenzó a palparla con la tintineante luz de su lámpara como orquesta.
Tocaba la superficie de la piedra fría buscando una hendidura en forma de luna que debía encajar con la pieza que llevaba en la mochila.
Tocaba la lengua colgante, los labios desproporcionados, los bordes del cráneo, los ojos....
No encontraba la hendidura. Todo era falso. No había camino. Aquello acababa allí.
Sacó la pieza de su mochila con el último destello de luz de la linterna y prosiguió la búsqueda intentando encajar la llave en la oculta cerradura.
Escarbó con sus dedos en los agujeros que formaban los ojos y metió allí la pieza con todas sus fuerzas. Presiono hacia adentro una vez más y toda la pared parecía ceder a su ímpetu.
Aquello se movía.
No era un delicado engranaje de relojero sino una robusta estructura de piedra sellada por el tiempo.
Empujó con más fuerza, y ahora la humedad se convirtió en su aliada, pues, toda la pared sellada con antigua argamasa empezó a ceder ya.
Primero en el centro, alrededor de la cara, y luego por todos sus extremos.
Lara se apartó. Y un crujir asordinado por el musgo dejó en el aire un olor ahora frutal y más penetrante todavía.
Tosió para habituar sus pulmones al enrarecido y cerrado aire que le venía desde el otro lado de los escombros.
Tanteando las piedras con las manos consiguió sobrepasar toda la estructura derrumbada.
Allí tenía que encontrar la puerta.
La verdadera puerta.
Un pitido la sobresaltó.
La linterna estaba cargada de nuevo, lista para su uso.
La encendió sin prisas.
La luz descubrió el polvo del anterior destrozo posándose en el suelo.
....
Lentamente...
....
Al fondo.....
....
La puerta.
:cln:
La habitación tenía dimensiones colosales. Su lámpara iluminaba apenas el suelo cercano a ella.
Lara caminó despacio intentando encontrar puntos de referencia.
En seguida vio que la bóveda de la sala estaba sustentada por una columnata con más caras labradas en sus contornos.
Vio que había pequeñas estacas de antiguas antorchas para iluminar toda la estancia.
Prendió fuego a la primera y así fue haciendo con las que iba encontrando en su camino.
Poco a poco todo el esplendor de la magnífica sala iba cobrando vida.
Las caras pasaron de ser terribles muecas danzantes, a formar un coro de espectadores ansiosos. De espectadores de mirada gigantesca y profunda. De ojos y bocas sedientas de alivio por tan larga noche.
Poco a poco, poco a poco, Lara comenzó a vislumbrar el final de la sala.
No encontraba razón de ser a aquello que veía. La estructura del final de la cavernosa y tétrica sala mostraba una serie de estructuras circulares. Ajenas a todo el resto de la arquitectura allí presente.
Las columnas más cercanas a la pared final estaban más separadas y producían un efecto cónico hacia ella.
Todo parecía dirigirse hacia allí. Incluso el terreno tenía una ligera pendiente para llegar a la última esférica pared.
Una especie de extraña sensación vomitiva invadía el cuerpo de Lara. Las líneas rectas pasaban a formas curvas y todas las paredes se distorsionaban a la vista como en un gigantesco mareo visual en el que lo recto estaba torcido y lo torcido recto.
Lara tardó en reconocer que la puerta y la cerradura eran absolutamente la misma cosa.
No había puerta realmente. Todo era cerradura.
Una enorme y gigantesca cerradura de círculos concéntricos y excéntricos se postraba ahora ante ella.
El caos visual anterior, se convertía ahora en una metáfora del mareo de un marino experimentado y atónito por el más loco y embravecido mar.
Lara miraba, aquel espectáculo de formas, completamente atónita.
Sus ojos arqueológicos no vieron jamás algo parecido.
Tragó saliva y parpadeó.
Por fin.
La saliva y el parpadeo le hizo entrar en razón, y al enfocar su vista, consiguió discernir entre toda aquella algarabía de formas lo que parecía un antiguo calendario Maya.
Pero este calendario no constaba de tres círculos, ni tan siquiera de cinco.
Tenía decenas de formas que apelaban a ser un calendario astronómico completo.
Aquello podía encerrar la entera galaxia. Todas las formas circulares de aquella superestructura comenzaban en un pequeño punto o reloj de día y abarcaba constelaciones enteras en su periferia.
Lara no pudo evitar el agachar la cabeza y retroceder un paso. Miró sobre sus pasos y el mareo le sobrevino de nuevo al volver a introducir la línea recta en su mirada.
Y todas aquellas caras mirándola.
Cayó desplomada. De rodillas.
Jamás antes había sentido tal impotencia y desasosiego ante algo en su vida.
Con los ojos cerrados dudó hacia dónde dirigir la mirada. Pero su instinto pudo con ella.
Miró hacia adelante. Hacia las esferas. Hacia el coordenado caos galaxial de los círculos.
El aire parecía entrar en sus pulmones ahora por primera vez, mientras la luz volvía a entrar en sus ojos.
Se incorporó y se dirigió al centro de toda aquella cavidad de círculos.
Tenía que saltar por encima de varias órbitas para poder llegar al punto que ahora la atraía como un imán.
Se apoyó al llegar a él con un suspiro.
La respiración entrecortada. Los susurros comenzaron de nuevo. Los silbidos, los aullidos, las luces se difuminaban y ella, absorbida por todo aquel ritual de sonidos luces y estímulos, sucumbió a introducir en los pequeños círculos centrales únicamente la fecha del día en el que estaba viviendo semejante aventura....
21-01-200......
Todo comenzó a crujir, todo comenzó a moverse, todos los círculos cobraron vida y cayó rodando fuera de la gigantesca cerradura.
La puerta se estaba abriendo.
:cln::jmp::cln:
EDIT: ¿Alguien me lee? :confused::o :vlol:
EDIT: ¿Alguien me lee? :confused::o :vlol:
Haha, yo, pero en este momento estoy a las apuradas...seguí posteando nomás :tmb:
Los engranajes centrales, los círculos, se segmentaban entre crujidos y astillas rocosas que salían propulsadas como cuchillos.
Toda la macroestructura giraba en sentidos y direcciones opuestas mientras los círculos centrales desaparecían entre chasquidos pétreos en las circunferencias o elipses mayores.
Parecía un gran vals de época visto desde lo alto.
Lara se protegía la cara con los antebrazos sin poder evitar que unas cuantas esquirlas impactasen en ella haciéndola sangrar.
El estruendo de la piedra girando, los sonidos inarmónicos del hipnotizante movimiento de la mastodóntica cerradura cesaron por fin.
Una vez más el purulento ambiente restringía la mirada de Lara.
Esta vez no había mucho que ver. Sólo unas decenas de círculos de la parte central de toda la pared habían desaparecido.
Parecían formar un apropiado tamaño para que Lara cupiese por él.
De alguna forma, aquella estructura tenía consciencia de que sólo una persona, siendo esa persona Lara, podía entrar a través de ella.
La zona libre de piedra, no dejaba al descubierto ningún apetecible camino. Más bien descubría una gelatinosa sustancia negra que se movía y deslizaba perpendicular al suelo, formando una cortina desagradable de mórbida negrura.
Era algo así como petróleo viscoso girando sobre sí y hundiéndose y aflorando en suaves ondas que acompañaban el arbitrario movimiento de las llamas de las antorchas.
No parecía posible que aquello, aquella negrura espesa, acompañase los movimientos de las llamas circundantes.
Pero así era.
Lara supo, que aquel camino, aquella puerta, aquel ondeante portal conducía a lo más íntimo y terrible del ser humano. Aquella puerta era la entrada a todos los miedos y oscuros rincones de la mente humana. Aquella entrada era un paso del cuerpo y del espíritu por separado y más unidos que nunca.
Allí no se entraba dando un paso con el pié sino con el corazón en la mano. Pues ninguna escapatoria era posible a tal portal.
Su arrojo se apoderó de ella. Su valentía, su coraje, su determinación, la voluntad entera le pedían entrar allí y enfrentarse con lo que estuviera al otro lado.
Si alguien, en el entero planeta debía entrar allí, esa era Lara Croft.
Se dirigió determinantemente hacia la cavidad negra y móvil.
Cogió aire y se lanzó contra la negra sustancia.
.....
.....
Sólo el sonido de su corazón le alertó de que seguía en su propio cuerpo.
.....
.....
Fuapppp!
....
La luz la cegó, no podía ver de tanta luz que tenía a su alrededor.
Colores pálidos por el exceso de luz dominaban ahora la situación. Lara parecía volar entre colores. Parecía que los fotones tuviesen la suficiente consistencia como para elevar el cuerpo de Lara.
Flotaba entre un arcoíris lumínico y sorprendente, donde sus huellas eran blancas esferas y sus brazos extendidos por rayos rosados y amarillos la portaban en volandas hacia un pequeño círculo negro que comenzó a divisar.
Allí, aquella fulgúrea luz la posó.
Y entre aquellos colores que aturdían sus demás sentidos hasta el punto de no saber si era ella misma o un sueño que estaba viviendo, una voz surgió de lo más profundo del colorido ambiente. Quejumbrosa, más sonora que los anteriores truenos en el exterior, borboteante en notas y entonación....la voz, acompañada por vibraciones de los colores a su alrededor le dijo:
El camino lo marcarás tú con tus huellas negras.
Lara miró sus pies y vio sus botas encharcadas y semihundidas en el único punto negro. Aquel a donde había volado acompañada por los colores.
El camino empieza aquí.
:cln:
Lara estaba absolutamente aturdida.
Acababa de atravesar medio mundo, media jungla, llevaba unas dos horas recorriendo pasadizos húmedos y oscuros, llenos de hedor insectívoro. Había destrozado paredes en las que cualquier arqueólogo habría pasado años estudiándolas y observándolas, Había atravesado, hacía un momento, una cámara desquiciantemente paradigmática, pues parecía la resolución absoluta al enigma de la cuadratura del círculo. Finalmente, se había arrojado contra lo que ella pensaba que iba a ser el más oscuro viaje de su vida.
Y, ahora, de repente, estaba allí, rodeada de armónicos tonos de exultante luz en movimiento. Infinidad de colores se movían como en la superficie de una jabonosa pompa, formando hilillos, girando sobre un punto o sobre otro.
Colores cálidos, apastelados, suaves.
Todas sus anteriores percepciones sobre el olor, la humedad, el frío y grisáceo ambiente, las heridas producidas por las esquirlas de piedra.
Todo eso había desaparecido ahora.
Sólo sus pies, hundidos en aquella inquietante superficie negra le transmitían sensaciones a sus sentidos.
Agachó la vista, para intentar adivinar la consistencia de aquello que le apresaba a la vida, y pensó en la potente frase oída.
En eso estaba, cuando el negro círculo comenzó a estrecharse y a subir deslizándose por sus piernas como gotas, como finos tentáculos enroscándose por sus piernas, por su cadera, por su cintura,...
Lara intento con un movimiento evitar el ascenso inexorable y retorcido de la sustancia-color negruzca.
No pudo evitarlo y la superficie redonda negra, dejó de serla para convertirse en algo que, como una cinta, recorría todo su cuerpo. No sólo se desplazó por su cuerpo el negro color, sino que inundó sus manos y permaneció en sus pies, y por el resto del cuerpo seguía moviéndose como reptil hipnotizante.
Lara no podía moverse todavía de su posición, o de aquella que creía su posición, pero la enroscante negrura estaba atenta a cualquier mínimo movimiento de su esbelto cuerpo.
¡Comienza!
La voz atronó de nuevo y Lara abrió sus ojos y mordió sus palabras para que no escapasen de sus pulmones.
Miró a su alrededor y ya todo eran colores moviéndose entre giros y líneas y eses y círculos y formas inexplicables, despacio, como esperándola.
Amarillos, rosas y rojos, verdes, azules, toda la gama de lilas, fucsias, malvas. El blanco y la luz. Todo aquello. Los naranjas, marrones, sienas, ocres...
Lara alzó un pié en aquella locura onírica y.....lo........puso......sobre..................u n azul.
Bsrrruuusvvvvvvvvv.
Todo se movió con la rapidez del fuerte viento, y un increíble, fascinante, intrincado, rebuscado, complicado e ilógico mundo azul, apareció ante sus ojos. Sus negras extremidades destacaban ante el lujurioso catálogo de luces azules que aparecían delante de ella entre hilos amarillos, rojos, lilas y verdes.
Su brazo sufrió un nuevo corte.
El verde la había cortado, su roce, su textura cálida le había producido una incisión en el brazo.
¡Pero qué diablos!
El inframundo y todas sus maquiavélicas astucias estaban ante sus ojos.
Posó el pié en el suelo con un ágil salto hacia su primera elección azul.
¡Diantre!
Aquello iba a ser difícil....
:cln::p:D
The Great Chi
28-01-08, 00:18
Estas historias largas del Lara Croft están muy buenas y bien escritas ;):cln::jmp::jmp:
Tampi hecho pozo :tmb: :D
Thanks The Great Chi, fortunately someone says something. :o
For days, I have in mind the next chapter. :cln::jmp::D
Maybe, tomorrow. Today is very late for me. ;):) (LOL I'm writing in english :D)
Translation:
Gracias "El Gran Chi", afortunadamente alguien dice algo. :D
Hace días que tengo en mente el siguiente capítulo :cln::jmp::D :vlol:
Quizás mañana, hoy es muy tarde para mí.:(:p:D
ARRRG...
Algunos hilillos de colores restantes, habiánse tornado esferas de colores que, ahora se movían en todas direcciones imposibilitando los movimientos de Lara.
Cada roce de una de aquellas esferas de color no electo, era una herida en su piel.
Lara seguía intentando equilibrar su cuerpo encima del tono azul pisado por primera vez, mientras arqueaba su espalda para evitar algún roce más de los rojos, amarillos, verdes y lilas que poblaban el espacio en diferentes, volátiles y cambiantes formas.
Sus sentidos comenzaron a desperezarse después de todo aquel viaje trasdimensional. Comenzó a agudizar la mirada, e incluso podía comenzar a escuchar un leve zumbido de las esferas moviéndose caóticamente por doquier.
En seguida empezó a buscar una salida, un camino que seguir en todo aquel gigantesco mundo azul, moteado por colores salvajes, que querían dañarla.
No tenía apenas concepto del tiempo, no sabía o podía decir cuánto tiempo llevaba allí mirando en todas direcciones, intentando encontrar puntos de referencia que le ayudasen a cambiar aquella absurda situación en la que se encontraba.
Bajó la mirada y se fijó atentamente en el tono del color que pisaba, pues, en el rato que llevaba allí, había podido comprobar que no todos los azules tenían el mismo tono y que los diferentes matices del azul formaban algo parecido a estructuras por las que creía que podría avanzar sin saber a dónde ni para qué.
Todos sus instintos en alerta fulgurante, su corazón palpitante, sus oídos sintonizados con el movimiento circundante, los ojos rápidos, la mandíbula tensa en un gesto de fuerza. Alzó los brazos, estiró sus piernas, contorsionó su cintura y saltó prodigiosamente como si se lanzara al vacio etéreo.
En su salto, una esfera verde se disolvió para trazar un círculo de luz alrededor de su estilizada figura, como si se tratara un aro de fuego por el que atraviesa una fiera.
Lara se ciñó a sus intereses y volaba hacia el azul primigenio de su primera elección.
Agarró con sus manos lo que parecía un saliente azul cian y con el impulso que había alcanzado en su primer salto, parecía que iba a estrellarse contra toda la superficie de aquel maremágnum celeste. El color azul de diferente tono se abrió, dejando pasar el cuerpo de la atlética invasora. Lara aprovechó la circunstancia para girar sobre sus manos redoblando el impulso inicial y haciendo que todo su cuerpo girase con temerosa velocidad para salir despedido de nuevo todavía más lejos y más rápido hacía unos puntos con la misma huella colórica que el destino le había marcado.
El aterrizaje en aquella pequeña superficie podía ser letal. Los demás colores se habían agitado por los impulsivos y rápidos movimientos de Lara, y ahora formaban una barrera de brazos deseosos de la caída de su ágil presa.
Lara previendo la situación, estiró sus brazos para agarrar el círculo azul como si fuera un volante con sus manos. Giró sobre la esfera con todo su cuerpo por la heredada inercia, y consiguió, con un sorprendente cruce de piernas, convertir la inercia en equilibrio y el equilibrio en reposo.
Un pie y una mano sobre la esfera azul, su espalda arqueada como fino bambú, una pierna estirada en el aire servía de contrapeso para semejante acrobacia, y con su otra mano, se permitía acompañar el mecer de su largo cabello mientras todo su cuerpo se enderezaba.
La luz.
La luz circundante transformada en esferas voladoras y en hilos cortantes no podía hacer otra cosa más que sucumbir a los encantos de tan aderezada y armoniosa figura.
Lara no desentonaba allí en lo más mínimo.
Es más, ella parecía la directora de aquella lumínica orquesta.
Toda la rapidez de los movimientos de Lara y del ambiente circundante se habían tornado ahora en calma y paz. Ansiosa calma y paz. El camino no había acabado ni mucho menos.
Sus dos saltos habían hecho que se desplazara, por lo menos, quince metros de su posición inicial, pero ni sabía cuál era su destino, ni su camino.
Sólo recordaba las palabras de la dictatorial voz diciendo, "el camino lo marcarás tu con tus huellas negras".
Y así era.
Lara miró atrás y allí estaban sus manos negras marcadas sobre el azul cian de la barra en la que había realizado la pirueta. Miró a sus pies y levantó ligeramente uno de ellos para ver cómo, también allí, había dejado su marca.
La cinta negra recorría toda su silueta, girando y acompañando los esbeltos movimientos de su figura.
Se miró las manos y las vio negras. Miró hacia delante de nuevo. Hacia una lado y al otro.
No podía ver nada de nuevo.
De repente notó algo en sus pies. El frío azul ascendía por sus negras huellas o pies absorbiéndolas, devorándolas, asimilándolas.
Lara se desvanecía en el ambiente. Su estado pasivo, hacía que fuese engullida por todo aquel universo azul. No podía quedarse quieta.
Los demás colores parecían alegrarse de su destino fatal.
Nueva algarabía lumínica.
Volvió a fruncir el ceño y se agachó. Se quedó absolutamente recogida, como una rana, con sus pies y manos sobre el círculo azul. Levantó la mirada, se encogió más todavía, mientras el azul ahora avanzaba ganando terreno por sus brazos y sus muslos. Relajó todo su cuerpo para parecer una gelatinosa forma encima de una bandeja y con rapidez inusitada enderezó su cuerpo para ser proyectada a unos cinco metros de distancia. En un solo salto, a cuerpo parado, Lara había alcanzado otro círculo en el que volvía a posarse agachada. Había conseguido a su vez dejar el color que la absorbía atrás, pero, de nuevo, y ahora en su nueva bandeja, el azul quería no dejarle descansar siquiera. Lara repitió la operación y, como una rana al principio y ahora como un auténtico mono humano saltaba de un círculo a otro sin perder de vista su próximo asidero. Lara comenzó a encadenar endiablados saltos y piruetas aéreas, perfectas, entre uno y otro punto.
El azul no tenía tiempo de absorberla, los colores trampa que volaban a su alrededor, eran fugaces mosquitos o livianas telas que se interponían en su camino con el único resultado de embellecer sus acompasados movimientos.
El negro de su cuerpo parecía desprenderse en toda aquella sinfónica danza aérea.
Saltos, impulsos, giros, volteretas en el aire. Con un pié, con los dos, con las manos, sin manos y sin pies, Lara revoloteaba ahora entre los colores como una mariposa. Artísticamente, dibujando un camino negro que poco a poco se desprendía de su cuerpo haciendo que apareciese el verdadero tono de su piel en todo su esplendor.
Los colores regurgitaban incandescentes en su propio asombro, ya no tenían efecto alguno sobre los armónicos y danzantes saltos de la auténtica protagonista de la escena. Lara se apoyaba ahora en cualquier color, se impulsaba mágicamente entre ellos como si fuera la adalid de aquella composición multicolor. Su piel resplandecía y dejaba fulgurantes trazos de color carne en medio de toda aquella pobre composición que, cada más , palidecía y se difuminaba en la nada, para dejar a la vista un cómodo sendero azul .franqueado por respetuosas y arqueantes columnas de variados colores.
El paso de la gran mariposa andante hacia la siguiente y temible prueba estaba servido.
:cln:
Lara caminaba tranquila ahora.
Todo su cuerpo se encontraba preparado para el fantástico reto hacia el que avanzaba. Aquellos saltos y estiramientos corporales, habían servido como calentamiento para la entrenada musculatura de Lara. Había aumentado su volumen corporal notablemente. Todas las fibras de su cuerpo estaban ahora repletas de dulce sangre que las alimentaba.
Sus brazos, sus muslos, sus glúteos, su abdomen. Los hombros engrandecidos por el esfuerzo conformaban una escultural percha para el resto del cuerpo.
Su andar acompasado por el sendero cada vez menos azul y cada vez más gris, resonaba subiendo por las columnas infinitas y arqueadas que hacían que el camino semejase la tripa de una ballena gigante.
Lara movía sus hombros en círculos y relajaba sus brazos sacudiéndolos. Giraba sobre sí para ver el camino andado y tomar perspectiva de la situación. Las sombras poco a poco se iban apoderando nuevamente de la escena y la luz íbase apagando dulcemente, entre espurios puntos de luz que como luciérnagas voladoras, desaparecían llevándose sus linternitas.
Lara con el paso constante arqueaba su cuerpo para colocar las manos en el suelo y realizar perfectas ruedas con su cuerpo que servían para estabilizar toda su estructura ósea.
El camino no era demasiado amplio, más bien estrecho. Las columnas de luz eran ahora finas columnas de estilo gótico que subían como varillas hacia lo alto para encontrarse todas en una gran viga longitudinal que vertebraba todo el conjunto.
La penumbra y humedad regresó al ambiente. Más humedad que anteriormente, en el primer corredor de la tumba.
Olor marino incluso.
Lara agudizaba sus sentidos, su vista especialmente, buscando un final a aquél paseo entre alambres.
Lo encontró.
Una puerta absurdamente estrecha y tan alta como el esperpéntico corredor caminado se divisaba al fondo.
Los ecos de las pisadas rebotaban en las paredes ahora, produciendo acompasados ritmos multiplicados por sucesivos ecos, convirtiendo el simple sonido del caminar de Lara, en un rítmico e "in crescendo" ritmo musical que se apoderaba del cuerpo de la solitaria exploradora.
Ritmo tribal, ritmo impulsivo, ritmo perseguidor.
Lara se detuvo.
El sonido cesó perdiéndose.
La estrecha y altísima puerta a un paso de Lara.
Oscura. Sucia. Húmeda. Con relieves parecidos a crustáceos sobre su superficie.
Lara apoyó las dos manos en dos conchas que parecían estar allí para eso, y empujó.........
:cln::D
He tenido que reeditar todos mis posts, porque aunque pensaba que los había repasado todos, he tenido la feliz idea de comprobar su ortografía con word y me he llevado un susto de "aquí te espero".:yik::o
No me imaginaba que pudiese cometer tantos fallos escribiendo. Parece que la profesión de corrector literario no es lo mío :p
En breve escribiré lo que pretende ser el final de esta historia que un día comenzé sin ánimo de llegar tan lejos, pero que las circunstancias me han llevado a continuar, con gran ilusión y alegría, porque al mismo tiempo que escribía la aventura, me veía jugándola o viviéndola.
Lo dicho, perdón si alguien sigue éste hilo, por haber escrito tan mal y que sepáis que dentro de poco llegará una nueva entrega. :)
(la multitud: pesaoooooo!!! calla ya!!!!) :D
:wve:
Tampi,como veo que te entusiasma tanto como a mi escribir,te recomiendo la siguiente pagina por dos motivos: www.misescritos.com.ar
Primero,que puedes mandar tus poemas,relatos,cuentos y cuando actualizen la pagina apareceran en la seccion "obras publicadas on-line".
O sino,puedes mandar algunos a probar suerte pues como dice la pagina estan organizando un concurso con ostentosos premios.
PD:En la seccion de "Obras publicadas on-line"aparezco yo.Guillermo Carrizo ;)
Hombre Evan! Me dejas perplejo! :)
No es que me entusiasme mucho escribir. Ahora mi vida me "obliga" a dedicarme a otras cosas. No puedes elegir todo o que quieres, por que cuando eliges algo, inevitablemente ese algo delimita los demás aspectos de tu vida. :(
El trabajo, la vida familiar, el poder pasar un rato aquí, leyendo cosas...
Hace años llevaba una vida más bohemia y tenía más tiempo para escribir y pintar, que era (o es) algo que siempre me ha cautivado muchísimo.
Pero las aficiones o los gustos artísticos, al menos para mí, me exprimen terriblemente el alma.:o Es un poco como las cosas que he leido que escribes. Todas ellas tienen un toque de agonía y sufrimiento. Por cierto, me gustan muchísimo más tus poesías que los cuentos. :)
El aspecto creativo del arte es absolutamente agotador para mí, pues me obliga a entregarme en cuerpo y alma y eso me ocasiona o me ocasionaba terribles consecuencias con mi entorno (amigos, familia,...). Vivía en un estado de catarsis creativa.
La vida y yo mismo me hizo elegir un camino más "civilizado" y el poder escribir o pintar ahora, sería algo a lo que no podría llegar sin perder lo que tengo. Cosa que no quiero.
No sé, todo es un poco complicado.
.....
Yo sólo quería dinamizar el foro :o:pi::vlol:
:cln:
Lara empujó y nada ocurrió.
Volvió a alzar la vista y se fijó más detenidamente en todo el decorado de la rocambolesca puerta.
No sólo eran conchas sino todo tipo de moluscos y peces petrificados. Restos de algas secas cubrían toda la superficie disimulando su verdadera identidad. También salitre. Salitre impregnado por doquier. Salitre que sellaba todo el contorno y centro de la puerta.
Lara respiro profundamente y volvió a apoyar sus manos en las conchas. Fijó sus botas en el suelo y puso todo su empeño en el siguiente empujón.
Un chasquido resonó a lo largo de todo el corredor formando un chasqueo infinito. Parecido al sonido de la serpiente cascabel.
El chasquido agrietó ligeramente el salitre entre la unión de las dos puertas y como si fuera una traca de petardos, todo comenzó a saltar en innumerables trozos de sal petrificada. Lara retrocedió y súbitamente la puerta estalló abriéndose de golpe y dejando pasar todo su contenido.
Primero un aliento de sal, cual vendaval marino que casi petrifica su cuerpo al instante., luego hubo un silencio y rápidamente se escuchó un gran rumor que iba en aumento.
Una lengua de mar embravecido surgió del interior de la angosta puerta. Sacudió a Lara hasta el principio del largo corredor y como tentáculo de pulpo la sujetó por la cintura cual pelele.
Estaba despavorida. Intentó zafarse con sus manos del apretón de la lengua de mar. No siendo ésta una lengua metafórica sino real. La alzó hasta lo alto de la sala, allí donde se juntaban las finas columnas del largo pasillo y con igual bravura y rapidez, la engulló hacia el interior de la abierta puerta.
La oscuridad entre espumosas olas zarandeaba el cuerpo de Lara.
La puerta por su interior desapareció y ya no había sala, ni estructura, ni límites para aquel sueño dantesco en el que se encontraba ahora.
Lara comenzó a nadar intentando mantenerse a flote para poder respirar.
Las olas y la espuma la movían en todas direcciones, como una fiera zarandea a su presa entre sus garras.
Una gigantesca ola la impulsó hacia el aire para ser golpeada por otra en sentido contrario, hacia al fondo marino.
Burbujas y remolinos la convertían en goma de chicle sin posibilidad de escape.
Una onda que surgió de la profundidad la movió centenares de metros en alguna dirección y su cuerpo retorcido entre aquella descomunal fuerza estalló crujiendo de dolor al chocar contra rocas repletas de crustáceos y restos de conchas cortantes.
Nunca antes había sufrido tanto en tan poco tiempo.
Consiguió con la punta de sus botas frenar ligeramente todo aquel baile, y ayudándose de sus manos sujetó unos salientes de las rocas, entre cortes, entre sangre, entre espuma, entre vaivenes incesantes, su cuerpo consiguió salir a flote agarrándose a aquellas rocas malditas.
El inframundo marino tenía a Lara a su merced.
:cln:
vBulletin® v3.7.4, Copyright ©2000-2009, Jelsoft Enterprises Ltd.